La Real Academia de Ciencias de Suecia ha concedido el Nobel de Física a John Clarke, Michel H. Devoret y John M. Martinis “por el descubrimiento del efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de energía en un circuito eléctrico”.
En una serie de experimentos pioneros con circuitos superconductores y uniones Josephson (década de 1980), los galardonados demostraron que fenómenos propios del mundo atómico pueden observarse y medirse en sistemas macroscópicos. Mostraron el efecto túnel cuántico a escala macroscópica y la cuantización de la energía en circuitos superconductores. Sus resultados sentaron bases para la actual tecnología cuántica, desde la computación y las comunicaciones hasta nuevos sensores de alta precisión.



